En este proyecto se trabajó sobre el mobiliario existente de la vivienda, adaptándolo para que encajara mejor en el espacio y en el conjunto de la casa.
La intervención consistió en pintar y actualizar varios muebles, ajustando tonos y acabados para mejorar su integración y dar una imagen más coherente y actual. Con pequeños cambios, se consiguió ordenar visualmente los espacios y reforzar la sensación de continuidad.
El resultado es una mejora sencilla pero efectiva, que demuestra cómo intervenciones puntuales pueden transformar la percepción de una vivienda y hacerla más agradable en el día a día.